ESPIRITU NAVIDAD Y SOLSTICIO INVIERNO

 EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

Y el Solsticio de Invierno
Cuando llega Diciembre y se acerca el Solsticio, automáticamente pienso en los rituales asociados a la Navidad. Estos rituales incluyen oraciones simples que invocan al Dios del Sol, y bendiciones místicas destinadas a la familia. Aunque soy pagano y celebro la fiesta del Solsticio con el Yule nórdico, también soy latino por cultura. Esto significa que conozco la Navidad cristiana (por simple educación) y la pagana por mi formación brujesca. Si te ocurre lo mismo, quizás quieras celebrar ambas fiestas porque así lo sientas en tu corazón.
Celebrar la Navidad (en cualquiera de sus formas) es bueno para ti y tu familia. Hace que recuperes la ilusión por la vida y disfrutes el Invierno con más alegría. Si repasas libros de fiestas y tradiciones antiguas, encontrarás un montón de ideas para celebrarla de forma positiva y animada. Muchas brujas modernas celebran el Solsticio sin fijarse demasiado en el origen de la fiesta. Como ya saben que la fiesta es pagana, aceptan la mezcla cultural actual y la celebran centrándose en el mensaje.
La Navidad (literalmente “Nacimiento”) es una fiesta de origen pagano que celebra la llegada de un “nuevo Sol”. Esta fiesta ya se celebraba en la antigua Roma en honor del dios Mitra, que es el dios indoeuropeo del Sol. En Roma la fiesta también se celebraba el 25 de Diciembre, y se puso ahí para alargar el poder del Solsticio. La celebración elogiaba el nacimiento del Sol Invencible (Dies Natalis Solis Invicti) y tenía un carácter renovador. Por esta época también se celebraba la Saturnalia(fiesta en honor de Saturno) y en ella se compartían víveres y comida con gran alegría.
En los pueblos nórdicos de Europa, el Solsticio también era importante. En esta época el Sol “nacía” de la Madre cósmica, y la luz aumentaba trayendo la esperanza de la nueva vida. Este acontecimiento era motivo de celebración, pues se sabía que a partir de este momento, los días se alargaban propiciando las cosechas.
Para ayudar al Sol en su nacimiento, se practicaban rituales simbólicos que expresaban esta idea. Uno de ellos consistía en encender un leño y mantenerla ardiendo durante toda la noche como vigilante. Esta costumbre se instauró por simple asociación de ideas, y muchos brujos lo seguimos haciendo porque entendemos el significado que encierra. Tener una hoguera encendida y mantenerla viva -mientras el Sol nace-, es un gesto que te alinea con el Invierno. Si no tienes chimenea puedes encender una vela en tu altar externo y dedicarla al Sol por su nacimiento.
Oh Luz Infinita que siempre retornas
Bendice esta vela con tu sagrado poder
Que el amor esté en nuestro clan
Y nuestra familia se mantenga protegida
Oh Madre Cósmica y Niño Bendito
Que la luz retorne a nuestro mundo
Que la salud y el bienestar nos asistan
Y la prosperidad colme nuestras vidas
Sin daño alguno y por el bien común
Que así sea
La tradición del leño encendido, actualmente se conoce como el “Tronco de Yule”. Como la mayoría de las casas no tienen chimenea, se sustituye la hoguera por un tronco decorado. Este tronco se adorna con emblemas navideños y tenerlo en casa durante estos días es un signo de bendición. Por supuesto que la tradición es pagana y viene a sustituir las hogueras que se hacían en honor del Sol. La idea de introducir un tronco en casa es la contrapartida del Solsticio de Verano, donde el fuego se hace en el exterior. Aquí buscamos introducir el fuego dentro de casa para que nos caliente y proteja.
Para preparar el “Tronco de Yule” puedes tomar un tronco natural y decorarlo con plantas y elementos asociados al Invierno. En él puedes incluir velas, ramas de Muérdago, Acebo y rodajas de Naranja seca. También puedes añadir algún reno, estrella o símbolo navideño que encontrarás en las tiendas de tu barrio. Si vas a poner velas, te aconsejo pegar un soporte de metal para que sea seguro. Los troncos de madera suelen arder y lo mejor es poner candelabros para que no haya peligro de incendio.
Preparar el “Tronco de Yule” es una manualidad genial porque te alinea de manera automática a la estación. A mí me encanta prepararlo porque me recuerda el Solsticio y al retorno de la luz. Ha habido años donde en lugar de usar un tronco horizontal, he recurrido a una rodaja de árbol que decoré con candelabros, velas y adornos. Hacerlo así también funciona y te permite incluir más símbolos estacionales.
Si preparas el tronco y quieres disfrutarlo más, puedes dejarlo en tu altar o donde sientas correcto durante todo el mes de Diciembre. Yo lo pongo en la mesa central de la sala y lo dejo hasta que acaban las fiestas. Cuando llega el Solsticio lo uso como soporte central del ritual, y cuando llega el día de Reyes (6 de Enero), lo quemo en la casa del pueblo para desterrar la oscuridad.
La tradición recomienda conservar un trozo del carbón cuando se quema. Ese carbón se guarda como signo de protección y buena suerte. El carbón vegetal actúa como protector y también puedes usarlo para marcar signos guardianes en la chimenea, en la entrada de tu hogar, o para escribir peticiones mágicas. Alguna vez he hecho esto y he visto que el carbón actúa como neutralizador del mal.
Otra cosa que también puedes hacer es decorar el típico árbol para celebrar la Navidad. La idea del árbol también es pagana. Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, observaron que los paganos decoraban un árbol para celebrar el Solsticio de Invierno. Este árbol representa el Universo con sus planos o dimensiones y en la mitología nórdica se conoce como Yggdrasil. Los cristianos adoptaron esta costumbre y desde entonces se ha extendido a lo largo del mundo. La idea de decorar un árbol perenne (como el Pino o el Abeto) es interesante porque representa la perennidad de la vida. Es declarar que la vida sigue a pesar del frío. Por lo tanto es un gesto de esperanza.
Si te das cuenta la mayoría de las tradiciones navideñas son paganas. Y esto significa que el cristianismo se apropió de estas tradiciones para favorecer la conversión. Quizás esto no te importe demasiado, pero está bien conocer el origen para entender que la base de las fiestas está en el ciclo estacional.
Te diré, que empezar a celebrar la Navidad con la decoración, es una buena costumbre. Te permite disfrutar de la estación y recuperar la ilusión por las fiestas. Quizás pienses que es demasiado pronto, pero empezar a decorar la casa el 1 de Diciembre, te alinea a la estación con alegría. Yo empiezo preparando las luces del balcón y los adornos. También ambiento la casa y coloco en la puerta de entrada una corona de Cedro, Muérdago y Acebo. Cuando cae la noche enciendo las luces para disfrutar del ambiente. Ver las luces encendidas me hace sentir que algo mágico y maravilloso bendice nuestro hogar. Es como afirmar la fe en la parte más oscura del año y declarar que la luz nos asiste.
La parte más sanadora de la Navidad es que cuando la celebras activamente, recuperas tu fe y encaras el Invierno con alegría. Las personas que no celebran la Navidad son menos felices porque han perdido la ilusión. Está comprobado. Hace unos años me di cuenta que había dejado de celebrar la Navidad por preocupaciones diarias. La muerte de mi padre y otros acontecimientos dolorosos, hizo que dejara de celebrarla. Cuando me recuperé, me di cuenta de lo peligroso que no celebrar la Navidad. Y automáticamente empecé a celebrarla como todos los años. Al retomar la costumbre, el ambiente de la casa mejoró y hasta mi entorno se sentía más seguro y feliz.
Si eres cabeza de familia (o de alguna manera influyes a los demás), necesitas comprender que tus actos afectan al resto. Si no celebras la Navidad y tus hijos te notan triste, quizás esa energía se extienda y termine dañando a los demás. En cambio, si te recuperas y la celebras con alegría, tu energía irradiará ilusión y esperanza.
Muchas personas no celebran la llegada de Papá Noel porque nadie les enseñó a hacerlo. He comprobado que instaurar la tradición también aporta felicidad. Si en tu familia no hay tradición, estará bien que la instales y disfrutes. Puedes empezar comprando un detalle para cada miembro de la familia con una nota de buenos deseos. Cualquier detalle personal como un perfume, una bufanda o ropa, puede emocionar y recuperar el sentimiento familiar. Si tu gente no está acostumbrada a los regalos, quizá se sorprendan, pero si lo pruebas verás que realzas el valor de la generosidad y el amor.
Si te apasiona el paganismo y las tradiciones antiguas, quizás quieras recurrir al Muérdago para regalar y ofrecer suerte a los demás. La tradición cuenta que hay que ponerlo el 13 de Diciembre en la puerta de entrada como signo de bendición. Pero también puedes preparar bolsitas que repartirás a toda la familia. Para esto puedes ponerlo en una bolsita de muselina, añadirle Canela en rama, frutos de Escaramujo, corteza de Naranja y algún mineral solar como el Citrino. Puedes poner los saquitos en tu altar, bendecirlos con una oración y regalarlos a tu gente como signo de suerte.
Oh Madre Cósmica, Reina de los Cielos
Tráenos al Niño Prometido
Que tu Amor se vierta en la tierra
Alejando las tinieblas y toda la miseria
Oh Hijo Dorado, Portador de la Luz
Ilumina nuestro hogar con tu poder
Que la Abundancia colme nuestras vidas
Y nuestro clan se mantenga bendito
Que así sea, que así se cumpla
¡Hecho está!
El año pasado cuando celebré la Navidad preparé una bolsita para todos los miembros de la familia. Al terminar la cena repartí los saquitos y les dije que los guardaran durante todo el año. Cuando está cargado de amor, este saquito actúa como un dispensador de energía positiva y te recuerda la unión del clan. Cuando pase el año puedes quemarlo y preparar otro nuevo.
Sabio y Bendito seas
El Brujo Shiva
Puede ser una imagen de vela e interior
Vista por 14
Me gusta
Comentar
Enviar