138. LA PURIFICACION DEL CIRCULO

 LA PURIFICACIÓN DEL CÍRCULO

Y la Llamada del Espíritu
Ahora que estás familiarizado con las direcciones, es el momento de aprender a purificar el círculo con los cuatro elementos. Para este ritual necesitas poner los elementos en el centro. También usarás aceite para ungir o algún perfume que uses en tus prácticas devocionales. Si en lugar del aceite prefieres Agua de Rosas o alguna mezcla esencial que te agrade, también puedes usarlo.
1. Entra en el círculo y pon los elementos en el centro. Ponlos en el suelo, donde sientas correcto.
2. A continuación relájate y haz el “Ejercicio de Enraizamiento”.
3. Cuando acabes pon tus manos mirando hacia el frente y recita una oración que te ayude a conectar con los elementos, la Diosa y el Dios. Si no sabes qué decir puedes afirmar:
Oh Elementos Primordiales
Prestadme ahora vuestro poder
Oh Madre Antigua, Señora de la Magia
Oh Dios del Sol, Ilumina mi conciencia
Haced que este espacio sea sagrado
Y que la Armonía reine en él
Sin daño alguno y por el bien común
Que así sea
4. Enciende el incienso y deja que el humo ascienda. A continuación purifícate con él. Pásate el humo por el cuerpo sabiendo que te limpia de pensamientos negativos. El poder del Aire tiene esa capacidad, de modo que hazlo abriéndote a su energía. Inspira profundamente y siente el aroma del incienso. Si estás usando una pluma, agítala a tu alrededor y piensa en el poder de los pájaros cuando vuelan por el aire. Concédete unos minutos para sentir su poder. Ahora que estás limpio es el momento de purificar el círculo con aire. Da una vuelta por el círculo pasando el incienso (o agitando la pluma). Hazlo sabiendo que purificas el espacio de negatividad. Mientras lo haces afirma:
Yo Purifico este espacio
Con los poderes sagrados del Aire
Que reine en él toda la bondad
Y que el Espíritu se haga presente
Cuando termines de dar la vuelta deja el incienso (o la pluma) en el suelo para que mantenga la energía del Este.
5. Enciende la vela roja y sujétala con las dos manos (sin quemarte). Mira la llama resplandeciente y piensa en tu espíritu. El fuego tiene el poder de transformar cualquier energía, de modo que míralo y piensa que te limpia. Enfoca la atención en la llama y deja que su luz te inunde. Visualiza que la llama te purifica de todo temor, haciendo que actúes de manera correcta. Concédete unos minutos para sentir su energía en tu interior. Ahora que estás limpio, purifica el círculo con la vela. Da una vuelta por él, pasando la vela. Hazlo sabiendo que purificas cualquier negatividad. Mientras lo haces afirma:
Yo Purifico este espacio
Con los poderes sagrados del Fuego
Que reine en él toda la bondad
Y que el Espíritu se haga presente
Deja la vela en el suelo para que mantenga la energía del Sur.
6. Toma la copa con agua y sujétala con las dos manos. Relájate y piensa que el agua es purificante. Ella te ayuda a limpiar tu ser de cualquier emoción tóxica. Bebe unos sorbos y siente su frescor en tu cuerpo. A continuación mete tus dedos en la copa y rocíate la cabeza, el cuello, y la cara. Hazlo sabiendo que te limpias de cualquier estrés. Inspira profundamente y siéntete purificado. Concédete unos minutos para sentir la pureza en tu interior y permite que el agua cumpla su función. Cuando te sientas limpio purifica el círculo con ella. Mete los dedos en el agua y ve salpicando el círculo al tiempo que das la vuelta. Hazlo sintiendo la purificación del agua. Mientras lo haces afirma:
Yo Purifico este espacio
Con los poderes sagrados del Agua
Que reine en él toda la bondad
Y que el Espíritu se haga presente
Deja la copa en el suelo para que mantenga la energía del Oeste.
7. Toma el plato con sal y haz lo mismo. Relájate y piensa que la sal es purificante. Ella tiene el poder de desterrar cualquier influencia oscura. Toma unas pizcas de sal y rocía tu cabeza con ella. Pon también unos granos en tu lengua y siente su sabor. Inspira profundamente y deja que su poder te purifique. Cuando te sientas limpio rocía pizcas de sal por el círculo (por dentro). No hace falta que uses mucha cantidad, con unas pizcas será suficiente. Recórrelo y afirma:
Yo Purifico este espacio
Con los poderes sagrados de la Tierra
Que reine en él toda la bondad
Y que el Espíritu se haga presente
Deja la sal en el suelo para que mantenga la energía del Norte.
8. Ahora que te has purificado a ti mismo y al círculo con los elementos, es el momento de invocar al Espíritu. Para invocarlo ponte en el centro mirando hacia el Este. Abre tus manos mirando hacia el frente y afirma:
Yo Purifico este espacio
Con los poderes sagrados de la Luz
Que reine en él toda la bondad
Y que el Espíritu se haga presente
Visualiza que el Espíritu desciende sobre el círculo y se hace presente. Lo hace inundando el círculo con luz blanca. Siente que la luz se expande llenando el espacio de energía y amor infinito. Afirma:
Oh Gran Espíritu
Fuente Universal
Haz que tu Luz me inunde
Que tus dones benditos me colmen
Para que pueda servirte a través de los oficios
(Silencio)
Que mis pies recorran el camino con presteza
Que mis rodillas honren tu presencia
Que mi corazón sienta el tambor de la compasión
Que mis palabras sean sabias y sinceras
Que mis pensamientos sean puros y elevados
Y que tus dones desciendan sobre mí
Siente que la luz te ilumina desde los pies hasta la cabeza. Su energía entra por tus pies, sube por tu cuerpo y sale por tu corona. Recréate en esta visualización hasta que sientas la energía divina. Cuando la sientas afirma:
Yo Soy la Luz
Yo Soy la Luz
Yo Soy la Luz
Inspira profundamente y deja que la luz se mantenga en ti. Si tu capacidad de visualización es buena imagina que tu frente brilla, tu corazón brilla y tu ombligo brilla. Estos tres puntos representan tu consciencia, amor y acción. Imaginar que brillan hará que la energía del Espíritu se centre en ti y eso potenciará tu capacidad mágica.
9. A continuación toma el aceite (o perfume) y úngete la frente, corazón y ombligo con él. Siente el aroma y permite que la energía se ancle en tu cuerpo. Mantente en esta posición el tiempo que desees.
Cuando sientas que la imagen se desvanece, afirma:
Yo Soy la Pureza del Aire
Yo Soy la Pureza del Fuego
Yo Soy la Pureza del Agua
Yo Soy la Pureza de la Tierra
Yo Soy la Pureza del Espíritu
Vibrando en Armonía con la Luz
10. Permanece unos minutos en el círculo para asentar las energías. Relájate y disfruta del momento. Cuando sientas que el trabajo está hecho, da las gracias diciendo:
Te doy las gracias oh Sabio Espíritu
Por todo lo bueno que me das cada día
Por ser tú la luz que guía mi vida
Por darme el amor que viene de ti
Gracias oh Sabio Espíritu
Porque estás aquí, junto a mí
El ritual ha terminado.
Apaga la vela roja y deja consumir el incienso. Sal del círculo y continúa con tu vida diaria.
Con este ritual estás purificándote a ti y al círculo al mismo tiempo. Estás conectando con las energías sutiles de los elementos (para que te limpien) y al Espíritu para que te colme con sus bendiciones. Si lo practicas durante siete días seguidos (con paciencia y llevando a cabo las visualizaciones), te darás cuenta que su práctica mejora tu conexión.
Lo bueno de este ritual es que además de limpiar el espacio, aumentas tus capacidades psíquicas, pues al invocar la luz del Espíritu permites que tu alma resuene con su poder. Las brujas y los magos sabemos que nuestra alma ya está conectada con el Espíritu, pero invocarlo a través de un ritual simbólico, nos ayuda a ser más consciente de ello.
Cada vez que repites un ritual de este estilo y pides bendiciones, tu energía se eleva y te haces más consciente. Esto hace que tu evolución se acelere y tus dones dormidos despierten. Estos dones pueden traducirse en mayor consciencia, intuición, sueños premonitorios o capacidades sanadoras.
Cada vez que repites un ritual de este estilo y pides bendiciones, tu energía se eleva y te haces más consciente. Esto hace que tu evolución se acelere y tus dones dormidos despierten. Estos dones pueden traducirse en mayor consciencia, intuición, sueños premonitorios o capacidades sanadoras. Si el ritual te gusta y quieres adoptarlo como devoción diaria o mensual, también puedes hacerlo. Algunas brujas lo practican una vez al mes cuando se sienten desconectadas o sienten necesidad de purificarse a sí mismas.
Si estás pensando que invocar al Espíritu es algo muy serio, tienes razón. El Espíritu no es una energía sin conciencia. Es una fuerza maravillosa que te ayuda a evolucionar -si tú se lo permites-. La clave para que el Espíritu te escuche está en llamarlo desde el corazón, y entender que su llegada ¡cambia tu vida!
Te diré, que este ritual también puedes hacerlo en plena Naturaleza. Si tienes la suerte de encontrar una zona natural, un escampado o una playa solitaria, puedes practicarlo allí mismo. Trazar el círculo en plena Naturaleza y practicar el ritual te hace sentir su poder de forma directa.
Cuando enseño este ritual a mis alumnos, algunas brujas se recrean más tiempo en el círculo y celebran devociones en él. Como saben que han creado un espacio limpio de negatividad, aprovechan el ritual para rezar y hacer meditación. Tu círculo es tuyo, de modo que siéntete libre para disfrutar de su energía y elevar tu espíritu.
Sabio y Bendito seas
El Brujo Shiva
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