LA HONRA ANCESTRAL
El Arte de Rendir Tributo a los Ancestros
Si después de ayudar a un difunto necesitado quieres extender tu ayuda espiritual, puedes empezar por revisar tu árbol genealógico. Los que practicamos las antiguas costumbres, solemos celebrar rituales para rendir tributo a los ancestros. Esto lo hacemos tanto por devoción como por simple comprensión espiritual. Si comprendes que los espíritus existen y te das cuenta que tus difuntos siguen vivos, practicar rituales de homenaje será coherente para ti.
Los brujos actuales (igual que los sabios del pasado) practicamos rituales de homenaje a los ancestros en Luna Nueva. Esta fase es la más recomendable de todas porque favorece el descanso y activa la conexión psíquica. Cuando la Luna está Nueva el planeta se alinea con el corazón de la galaxia, y esto favorece la conexión espiritual. Otra fecha de alto poder es la fiesta anual de Samhaín (Halloween) porque marca el fin del verano. En esta fecha liminal la Naturaleza entra en reposo y ése estado de relax favorece la conexión.
Para muchos de nosotros honrar a los ancestros es algo natural porque forma parte de la tradición familiar. Si tu madre tenía la costumbre de visitar el cementerio de vez en cuando, encender una vela a los difuntos y rezar por ellos, probablemente tú también lo hagas. Tu educación y tradición espiritual harán que así sea. Si por contra no te enseñaron a hacer esto y quieres hacerlo, puedes empezar con tus difuntos más amados. Empezar por aquellos que conociste y amaste te será más fácil.
Para muchas personas honrar a los ancestros no es nada fácil. Cuando abordan un trabajo espiritual como este, y deciden hacerlo, sienten que no tienen nada en común con sus ancestros. Se sienten alejados de ellos y eso genera un muro emocional que les impide abordar el programa. Cuando revisamos nuestras vidas y las comparamos con las de nuestros ancestros es normal ver estos detalles. Quizás tu abuela paterna fue una conservadora católica muy estricta, y tú sientas que no tienes nada que ver con ella. Quizás el abuelo fue cazador, y tú seas vegano. O quizás la tía María era de izquierdas y sientas que eso te aleja de ella.
¿Cómo voy a honrar a la abuela si era católica?
¿Cómo voy a honrar al abuelo si era cazador?
¿Cómo voy a sentirme vinculado a ellos si somos tan distintos?
Si te ocurre lo mismo piensa que eso en realidad, ya no importa. La mayoría de nosotros tenemos ancestros de otros lugares, ideas políticas distintas y creencias religiosas diferentes. Y sin embargo tenemos algo en común: nuestra sangre. Las diferencias familiares forman parte de la vida y aprender a verlas como “tonalidades diversas que enriquecen el cuadro”, también forma parte del trabajo. Tener una familia muy variada en ideales y gustos no ha de ser un estorbo para tu trabajo espiritual. Además de tener sangre en común, tus antepasados también tienen alma y buscan la paz y la felicidad -igual que tú-.
Que la abuela practicara una religión diferente a la tuya y que el yayo fuera cazador, no significa que fueran malvados o que su alma no te ame. Simplemente vivían su vida tal como su consciencia les permitía hacerlo. Si aprendes a aceptar las diferencias personales y vas más allá de tus gustos y tendencias, podrás conectarte a tu “Yo Sabio” y rendir tributo a tus ancestros con amor.
Para honrar a los ancestros necesitamos guiarnos por el corazón y proyectar ése amor hacia sus almas -que ahora están en el más allá-. Te diré, que yo también tuve problemas para honrar a mis ancestros al principio. Cuando visitaba el cementerio y acudía a las tumbas de mis antepasados no conocidos, mi madre me contaba su historia, pero aun así yo no era capaz de sentir nada por ellos. No podía sentir amor porque no los conocía. Al desarrollar mi visión espiritual y entender que las almas captan nuestras emociones, dejé de sentirme mal y simplemente me calmé. Me di cuenta que lo mejor era no forzar las cosas que intentar hacerlas por obligación. Luego, cuando tuve más experiencia y entendí la vida espiritual, empecé a practicar el homenaje ancestral de manera natural.
Años después, cuando murieron varios familiares de mi madre, me di cuenta que tenía más afinidad con ellos que con otros ancestros más directos. Cuando visitaba el cementerio a solas, de manera instintiva, acudía a sus tumbas. De alguna manera mi interior resonaba con ellos, y esto me hizo entender que la empatía espiritual existe. Si quieres honrar a tus ancestros necesitas escuchar tu corazón. Que no sientas afinidad por un difunto concreto, no significa que estés haciendo algo mal o que seas mala persona. Simplemente no sientes afinidad y punto. Te cuento esto para que veas que es absolutamente normal sentir más empatía por un ancestro en concreto.
Cuando desarrollamos nuestra percepción y sentimos a nuestros ancestros con nosotros, nuestras visiones sobre ellos pueden cambiar nuestra percepción, y modificar lo que sentíamos sobre ellos. Por ejemplo: el año pasado tuve una visión de mi abuela materna mientras estaba en la casa. Mientras estaba trabajando en el altar, tuve la visión de un marco de fotos que ella tenía en el salón. Como la visión fue muy sutil, la dejé pasar porque pensaba que sólo era una ilusión de mi mente. Sin embargo cuando fui al comedor tuve otra visión y vi las gafas negras de pasta que ella solía llevar. Al tener esta visión enseguida comprendí que su espíritu estaba cerca.
Después de tener la visión fui a ver a mi madre y me dijo:
-Últimamente estoy pensando mucho en la abuela.
Es porque está cerca –le dije-.
¡Vamos a hacerle una visita al cementerio!
Fuimos al cementerio para honrar su memoria y al volver a casa le encendí una vela en el altar. Recé por ella y le envíe energía positiva para que estuviera feliz. Cuando tus ancestros se comunican de algún modo contigo, la relación que tienes con ellos cambia. Saber que ellos están ahí y que desean transmitirte un mensaje, ayuda bastante a mejorar la relación que tengas con ellos. Si sabes que tu abuelo te está visitando, quizás el sentimiento de indiferencia que tenías por él se transforme. O quizás se avive haciendo que tu vínculo espiritual se enriquezca.
A mí me pasó esto con mis abuelos maternos. Cuando estaban vivos no tuvieron mucho contacto conmigo porque ya eran mayores y además eran muy raros. Les costaba expresar sus sentimientos y eso les hacía verse fríos y distantes. Cuando murieron y traté de entenderlos, me di cuenta que en realidad lo que les ocurría era que habían sufrido mucho. Ellos habían vivido la guerra y la postguerra, de modo que para ellos lo importante era estar a salvo. No sabían expresar sus emociones porque para ellos era innecesario. Tampoco sabían hacerlo y en lugar de expresarse, guardaban silencio.
Meditando sobre el tema entendí que ellos dieron lo mejor que tuvieron, de modo que no iba a juzgarles por no saber expresarse. Todos los seres humanos queremos ser felices, incluso cuando estamos enfadados. Cuando entendí sus vidas y recordé sus historias lloré dulcemente y sentí mucho amor por ellos. Al sentir este amor hacia ellos hice el ritual de homenaje por los ancestros y les deseé lo mejor en el más allá. Ahora cuando los recuerdo puedo sentir cariño y ternura. Puedo sentir a sus almas elevadas en el cielo.
Entender la vida de nuestros ancestros y tratar de comprenderlos, es absolutamente necesario si quieres honrarlos. Honrar a los ancestros no significa que debas incorporar sus ideas en tu vida. Tampoco significa imitar sus historias o vivir como ellos. Significa aceptar su historia como es, entender su lugar en el tiempo, aceptar que tú formas parte de su linaje y agradecer sus regalos.
Todos nosotros hemos heredado un mundo lleno de capacidades, sabiduría y bienes materiales, gracias a ellos. Si tus antepasados no hubieran luchado para sobrevivir, tú no estarías aquí. Ninguno de nosotros lo estaríamos. De modo que sanar tu relación con ellos, honrarlos, recordarlos y agradecer su ayuda, es un trabajo bastante justo.
EL ÁRBOL GENEALÓGICO
El Reconocimiento de tus Ancestros
Una forma práctica de empezar a conectar con tus ancestros consiste en dibujar tu árbol genealógico. El árbol genealógico es una representación gráfica en la que se muestran tus antepasados y descendientes. Es un trabajo organizado que te permite tomar consciencia de quien eres tú, y de dónde vienes.
Si todavía no tienes tu árbol genealógico dibujado, te recomiendo empezar a crearlo ahora mismo. Para hacerlo necesitas tener información oficial de tu familia. Empieza apuntando el nombre de tus padres, tíos y abuelos. Anota también sus apellidos, fecha de nacimiento y defunción (si las sabes). Para hacer esto puedes usar cualquier plantilla que encontrarás en Internet o hacerlo a mano, si gustas. También puedes usar el ordenador si te resulta más fácil.
Cualquier árbol genealógico debe incluir los nombres de los padres, abuelos maternos, abuelos paternos, bisabuelos maternos, bisabuelos paternos, tíos (maternos y paternos), hijos, nietos, etc. En este trabajo no buscamos añadir sólo a los buenos o a los malos, simpáticos o antipáticos. Lo que buscamos es añadirlos a todos porque todos son nuestra familia.
Nota: si has sido adoptado, tal vez quieras hacer el árbol de tu familia de adopción porque ahora ésa es tu familia. Y si conoces a tu familia biológica también puedes hacerlo. Si tu información es limitada y no puedes encontrar información, puedes hacer una investigación oficial al respecto. En algunas páginas web se ofrecen servicios de investigación para realizar el árbol genealógico. Son especialistas en estos asuntos y si lo ves necesario quizás quieras encargar uno de estos proyectos.
Cuando sientas que tu árbol está terminado, imprímelo y pon la hoja en tu altar. Míralo y observa cómo te sientes.
¿Te sientes bien?
¿Te sientes feliz de observar a toda tu familia?
¿Sientes alegría, amor, perdón, paz, felicidad?
¿Qué ancestro te parece más cercano?
¿Con cuál sientes más afinidad, amor o simpatía?
¿Cuál te resulta más incómodo de mirar y nombrar?
¿Por qué?
Respira profundamente y pronuncia en voz alta sus nombres para que puedas oírlos de tu propia voz. Cuando pronunciamos el nombre de nuestros antepasados, nos conectamos inevitablemente con ellos. Esto nos ayuda a sintonizar con su energía a través de nuestro inconsciente -que a su vez está conectado con el suyo-.
Si te apetece hacer esto mediante una oración estructurada, puedes decir:
Yo Soy (Tu Nombre)
Hijo de (Nombre de tu Padre)
Que es Hermano de (Nombre de los hermanos de tu Padre)
Y cuyos Padres fueron (Nombre de tus Abuelos Paternos)
Mis Bisabuelos Paternos son (Nombre de tus Bisabuelos Paternos)
Mi Línea Paterna es esta y por ello doy las gracias
¡Gracias oh Amados Ancestros por la línea de mi Padre!
Si tienes más información sobre los hermanos de tus abuelos paternos, nómbralos también.
Ahora piensa en tu línea materna:
Yo Soy (Tu Nombre)
Hijo de (Nombre de tu Madre)
Que es Hermana de (Nombre de los hermanos de tu Madre)
Y cuyos Padres fueron (Nombre de tus Abuelos Maternos)
Mis Bisabuelos Maternos son (Nombre de tus Bisabuelos Maternos)
Mi Línea Materna es esta y por ello doy las gracias
¡Gracias oh Amados Ancestros por la línea de mi Madre!
Si tienes más información sobre los hermanos de tus abuelos maternos, nómbralos también.
Continúa nombrándolos a todos para dejar constancia de que sabes que todos ellos son tu familia. Quizás el hecho de nombrarlos te deje pensativo o te haga recordar hechos significativos del pasado. El simple hecho de nombrar a los ancestros puede hacer que nos demos cuenta de muchas cosas. Por ejemplo: cuando una amiga hizo este trabajo y tuvo que nombrar a los hermanos de su padre fallecido, se quedó bloqueada porque recordó a un tío suyo que se portó mal con su familia. Al recordarlo interrumpió el ejercicio bruscamente y afirmó:
¡No puedo incluir a esta persona!
¡Sé que le hizo mucho daño a mi padre, robándole en su negocio!
¡De modo que no puedo incluirla!
Cuando me contó su historia yo le pregunté:
¿Contigo se portó bien?
-Sí, conmigo sí (me dijo).
¡Entonces debes incluirlo porque es tu familia!
A pesar de las resistencias que tuvo lo hizo, y se dio cuenta que ella no podía cargar con el dolor emocional de su padre. Comprendió que a veces los padres nos intoxican con sus historias, haciéndonos partícipes de ellas. Al descubrir lo importante que era sanar ésa emoción, decidió ser ella misma y pudo ponerse en primera persona. Se dio cuenta que con ella se había portado bien, de modo que lo perdonó y se liberó de ésa carga emocional postiza.
Después de hacer el trabajo hizo una visita a la tumba de su tío y le llevó flores. Pudo hablar con él mentalmente y sellar la paz. Aunque su padre tuviera razón, ella decidió transmutar ésa emoción impostada por su padre. Pudo conseguirlo porque fue fiel a su interior y reaccionó de acuerdo a lo que ella sentía.
Cuando nos educamos en un ámbito familiar en el que se nos dice lo que tenemos que sentir, y desechamos lo que verdaderamente sentimos nosotros, estamos contaminando nuestro estanque con emociones que no son reales. A veces nombrar a los ancestros remueve emociones de este estilo y descubrimos lo que verdaderamente sentimos. Esto ocurre cuando te has criado pensando que la tía Cristina era malvada y luego descubres que no fue para tanto (por ejemplo). Que tu padre no se llevara bien con ella significa que su relación no era buena. ¡Pero eso es cosa de ellos! Tu padre no eres tú, de modo que necesitas anclarte a ti mismo y ser fiel a lo que tú sientes.
Aunque soy consciente que habrá casos donde el daño vivido sea directo, lo cierto es que incluir a todos los ancestros es más sanador que dejarlos aparte. Ellos forman parte de tu historia, de tu linaje, de modo que deberías hacerlo y enfrentarte a lo que sientes.
Cuando nombramos a nuestros ancestros en voz alta, también es común tener revelaciones y mensajes del espíritu. Si eres médium, vidente o simplemente has despertado tu psiquismo de manera notable, quizás recibas información cuando estés pronunciando sus nombres. Cuando hago este ejercicio y recito sus nombres en voz alta, a veces recibo información sobre un asunto concreto. Si algún difunto no está bien en el más allá, lo notas por las sensaciones que tienes. Y si está presente es posible que percibas algo de él. También es fácil que sueñes con ellos a los pocos días o sientas la necesidad de hacer algo en su honor. En cualquier caso abordar el trabajo con respeto y amor, te ayudará a aceptar a tu familia y a expandir tu consciencia.
Si al leer esta lección descubres que no quieres hacer este trabajo porque resulta molesto, significa que ¡lo necesitas! Cuanto más te moleste el trabajo ancestral, más necesidad tienes de hacerlo. Los rituales ancestrales aportan conciencia, sanación, paz y felicidad. Nos ayudan a estar bien con la familia y eso es importante para tu evolución mágica.
RITUAL PARA HONRAR A LOS ANCESTROS
El Homenaje a los Difuntos
Las religiones oficiales tienen diversos rituales para honrar a los ancestros y rendirles tributo. Estos rituales suelen oficiarlos los sacerdotes y ministros consagrados, aunque también es algo que pueden hacer los seglares. El culto a los ancestros es algo universal. Estuvo presente en el hombre neandertal que enterró a sus difuntos con ofrendas. Y estuvo presente en el antiguo Egipto que momificaba a los muertos con la idea de la resurrección.
En Roma la fiesta que honraba a los ancestros era conocida como Parentalia, y se celebraba en el mes de febrero. En ella se presentaban ofrendas de tortas, vino, leche y miel, con la idea de calmar a los difuntos “hambrientos”. Esta ofrenda pretendía que el difunto no estuviera resentido con la vida y evitaba apariciones fantasmales.
Antiguamente la honra ancestral tendía dos funciones básicas: por un lado buscaba el bienestar del difunto para que su alma siguiera su camino -y no dañara a los familiares -. Y por otro rogaba su intercesión para que el difunto protegiera y ayudara a los vivos. A diferencia del culto a los dioses, el culto ancestral mantiene una relación de igualdad con ellos. A pesar de que ahora son espíritus desencarnados, los difuntos siguen siendo humanos como nosotros. No son dioses ni héroes, y por lo tanto se asume que la relación que tengamos con ellos puede ser de igual a igual.
Para la mayoría de las creencias religiosas los ancestros son igual que nosotros sólo que ahora no están sujetos a la materia. Cuando pasan al otro lado, siguen siendo ellos mismos, sólo que ahora no tienen cuerpo físico. El hecho de que ahora sean espíritus no garantiza su perfección, sabiduría ni poder. Esto vendrá cuando el alma se estabilice en el más allá y pueda elevarse a sí misma. Por esta razón se aconseja rezar por los difuntos para que puedan liberarse de la materia, disolver los vínculos que tengan con la vida terrestre, y elevarse.
Honrar a los ancestros es una práctica piadosa de alto valor espiritual. Si sientes que quieres hacerlo, significa que quieres lo mejor para ellos, estén donde estén. Todos los rituales, homenajes, oraciones, ofrendas y cánticos ofrecidos a los ancestros, han de ser dirigidos con esta idea. Si quieres ayudar a un difunto a elevarse por el más allá, puedes practicar “El Ritual para Ayudar a un Difunto” que te he enseñado. Pero si lo que quieres es honrarlos, recordarlos y prestarles tu amor, aquí tienes un ritual que te permitirá hacerlo.
Tiempo adecuado: en Luna Nueva
Elementos Necesarios:
1 Copa de Vino
1 Rebanada de Pan
1 Velón Blanco o Morado (sin funda- no plástico-)
Agua Florida (o Agua de Samhaín)
1 Jarrón con Flores Blancas
Minerales ayudantes (Amatista, Lapislázuli, Cuarzo Rosa, Ágata, Amazonita, etc)
Polvo “Amor para las Almas” (Olivo, Rosas, Olíbano)
Procedimiento:
1. Despeja tu altar y coloca el jarrón con flores en el centro. Delante de él coloca el velón que ofrecerás a tus ancestros. A su alrededor coloca los minerales ayudantes que hayas escogido. Mientras lo haces mantén silencio y piensa en tus ancestros.
2. Coloca la copa con vino al lado del velón. El vino representa los “dones del cielo” y con él brindarás por tus ancestros. Encima de la copa coloca la rebanada de pan. Si lo deseas puedes usar un panecillo de pueblo, pan de sándwich o tortas típicas de tu zona. El pan representa el “alimento” que les ofreces a tus ancestros y tiene un significado profundo con la Tierra.
3. Si te apetece incluir alguna imagen o símbolo espiritual en el altar, también puedes añadirlo. Algunas brujas incluyen plumas blancas como símbolo de “elevación”, y otras añaden ángeles o santos religiosos (porque sus ancestros eran católicos). Cuando he hecho este ritual para un ancestro cristiano, he incluido una vela blanca en forma de cruz o un velón con la imagen de la Virgen María. Has que tener en cuenta que este ritual no es para ti, sino para tus ancestros. De modo que no te rijas exclusivamente por tus creencias. Si te apetece incluir algún símbolo de los ancestros en el altar, ponlo. Estos símbolos pueden ser fotos, herramientas simbólicas que usaron en vida o algo que los represente. También puedes añadir una foto del pueblo donde vivieron o algo que para ti signifique “ancestro”.
4. Si te apetece añadir algún símbolo relacionado con la “trascendencia” puedes incluirlo. Este símbolo puede ser una calavera, una estrella, una cruz celta o cualquier cosa que signifique “vida eterna”. Si tienes una vara de Olivo que usas en tus rituales, ponla tumbada sobre el altar para que calme las energías y mantenga el orden. Yo siempre uso la vara de Olivo porque su presencia otorga paz a las almas.
5. Ahora que tu altar está preparado, relájate y practica “El Ejercicio de Enraizamiento”.
6. Toma una cerilla y enciende la vela negra del altar. Afirma:
Hágase la Luz en este altar
7. Enciende la vela blanca y di:
Que la Luz sea
8. Enciende el incienso (varilla o cono) y deja que el humo ascienda.
9. Toma ahora el Agua Florida (o Agua de Samhaín) y pulveriza el altar y la zona de trabajo. Mientras lo haces recita la oración del agua:
Que corra el agua, que corra el agua
Bendita Señora del mar encantado
Que corra el agua, que corra el agua
Limpia pecados y males anclados
Que corra el agua, que corra el agua
La Diosa del mar escucha mi ruego
Que corra el agua, que corra el agua
Lustrados ya quedan el alma y el cuerpo
10. Toma el polvo “Amor para las Almas” y rocía el velón con unas pizcas. Esta mezcla es fantástica para dar sanación, amor y paz a los espíritus. A continuación añade unas gotas de aceite sobre el velón para que la mezcla se impregne bien. Usa aceite de oliva o cualquier aceite mágico de tu preferencia.
11. A continuación recita la oración del arte mágico para que el trabajo esté bendecido:
La Oración del Arte Mágico
Ven a mí oh Gran Espíritu
Y haz que mi conjuro sea lleno de tu don
Dale la virtud de los maestros veteranos
Dale la grandeza de tu santa bendición
Haz que sea justo el resultado de mis obras
Haz que tu presencia tome ahora posesión
Gracias Gran Madre-Padre
Porque estás aquí, junto a mí
12. Pon tus manos sobre el velón y empieza a generar emociones de amor. Respira profundamente y piensa que el velón iluminará a tus ancestros. Su luz dará paz y energía positiva a los espíritus, de modo que relájate y siéntete feliz de ayudarles.
13. Cuando te sientas preparado, enciende el velón con una cerilla y afirma:
Yo Soy la Luz del Presente
Que viene a iluminar el Pasado
Hágase la Luz
Hágase la Luz
Hágase la Luz
14. Concéntrate y piensa en tus ancestros. Si tu capacidad de visualización es buena, imagina que tus ancestros están detrás de ti. Ellos no tienen cuerpo físico, pero sí que sienten tus emociones concentradas. Genera emociones de felicidad para ellos. Visualiza que están felices y reciben el homenaje que les estás dedicando.
15. Para entrar en sintonía con el más allá, recita una oración que te ayude a elevar tu consciencia. Por ejemplo:
Todos procedemos de la Diosa
Y a ella volveremos cual
Gota de lluvia que fluye
Que fluye hacia el mar
Pezuña y garra, Pezuña y garra
Todo lo que muere renacerá
(3 veces)
Nota: este cántico afirma que todos tenemos un origen común y estamos llamados a la resurrección del alma. Si te gusta y quieres adoptarlo busca en Internet y verás que hay distintas versiones de él. Cuando el cántico se apague por sí mismo, procede a recitar “La Salutación de los Ancestros”.
La Salutación de los Ancestros
Benditos seáis oh Amados Ancestros
Espíritus Maestros que estuvisteis en la Tierra
Antiguos familiares que me distéis vuestra sangre
Permitidme ofreceros con Amor mi devoción
Oh Almas Santas, Espíritus de mis Ancestros
Custodiad mi senda, hacedla provechosa
Concededme ahora vuestro amor y bendición
Que haya en mi senda paz y devoción
Justicia y protección, con luz y amor universal
A vos oh Santa Madre, Señora de la Magia
Os dedico esta vela para guiéis a mis ancestros
Y que el camino hacia el reencuentro sea sabio y bendito
Luz para las Almas
Luz para las Almas
Luz para las Almas
Gracias oh Amados Ancestros
Porque estáis aquí, junto a mí
16. Toma el velón y sujétalo entre tus manos. Acércalo a tu corazón (sin quemarte, obviamente) y relájate. Respira profundamente y piensa en el amor que estás ofreciendo. Piensa que tú eres el resultado de tus ancestros, de modo que siéntete feliz de hacer este ritual. Imagina que tus ancestros están felices. Imagina que sonríen y se sienten honrados por ti. Siente la emoción de recordarlos y percibe la energía familiar que se nota en el ambiente. Haz esto durante varios minutos.
17. A continuación recita una oración general que sirva para todos. Esta oración puede variar dependiendo de tu religión. Si eres cristiano recita el Padre Nuestro. Si eres judío recita el Salmo 23. Si eres budista recita el Mantra “Om Mani Padme Hum”. Si eres Wiccano recita “La Oración Diaria del Servidor de la Diosa”.
La Oración Diaria del Servidor de la Diosa
Madre Eterna que estás en los Cielos
En la Tierra, en el Mar y en Todo el Universo
Siempre alabado sea tu Vientre
Lleno de Luz y de todo lo Viviente
Venga a nosotros tu Santa Radiación
Aportándonos la cura del Amor y del Perdón
Nuestra Vida sea llena de la Luz que precipitas
Elevando nuestro Ser hasta la Gloria de tu Reino
Danos hoy el Pan que vivifica nuestro cuerpo
Junto al Vino de tu Sangre que Alimenta nuestro Templo
Nuestro Yo sea contigo por la Gracia de tu Verbo
Ahora y en la hora de la Luz
Que así sea
18. Deja el velón en el altar para que siga ardiendo. Ahora es el momento de brindar por tus ancestros. Para hacerlo toma ahora la copa de vino, levántala sobre el altar y afirma:
Levanto esta copa y brindo en honor de mis ancestros
Por la línea de mi Madre y de mi Padre
Y por aquellos que no conocí
Bendito seáis por siempre oh Amados ancestros
Hermanos veteranos que estáis en la luz
Que las estrellas inmortales os acompañe siempre
Y que la paz este en vuestro camino
19. Bebe un sorbo del vino. A continuación vierte un poco de vino sobre el suelo y afirma:
Que esta Tierra sea bendita y santa
En el nombre del Dios y de la Diosa
Que así sea
20. Deja la copa en su lugar. Pon tus manos mirando hacia el frente y afirma:
Oh Espíritu Eterno
Fuente Inmortal de toda creación
Acuérdate de nuestros amados ancestros
Que durmieron en el sueño de la muerte
Haz que tu presencia luminosa los sostenga
Que tu Amor Universal los reconforte
Y que la Felicidad les acompañe siempre
Bajo la gracia divina y en armonía con todo
Que así sea
21. Para finalizar, pon tus manos mirando hacia el cielo y afirma:
En Paz nos hemos encontrado
En Paz nos despedimos
Y en Paz nos volveremos a encontrar
Hasta nuestro próximo encuentro
Salve y despedida
Coloca tus manos mirando hacia el altar y afirma:
Que todos los seres sean felices
Que todos los seres encuentren la paz
Que así sea, que así se cumpla
¡Hecho está!
22. Toca tres veces la campana para marcar el fin del ritual. Apaga las velas del altar y deja consumir el velón y el incienso.
El ritual ha terminado.
Después de hacer el ritual, relájate y mantente centrado. Siéntete feliz por lo que has hecho y observa cómo sigue tu semana. Cuando se consuma el velón recoge los restos y arrójalos a la basura. Las flores déjalas en el altar hasta que se marchiten y luego deséchalas también a la basura.
Honrar a los difuntos mediante un ritual, nos ayuda a conectar con ellos de forma directa. En el caso de este ritual no buscamos ayudar a un difunto concreto sino a todos los ancestros. Si el ritual te gusta y quieres dedicarlo a tus padres difuntos o abuelos, tan sólo has de pensar en ellos mientras lo haces. He comprobado que la clave para conectar con un ancestro consiste en pensar en él de forma sincera y dejar que la comunicación fluya. A veces te vienen al pensamiento cuando menos lo esperas o sientes que ciertamente tienes visita.
Cuando les pregunto a mis amigas brujas cómo distinguen ellas la energía de un espíritu colaborador, a la de un ancestro, la respuesta siempre es la misma: la energía es familiar. La energía de los ancestros ya la conoces y se percibe en el ambiente dándole un toque hogareño. Es como si estuvieras en familia, seguro y en paz.
Durante más de diez años he practicado este ritual con distintas variantes. Algunas veces lo hice sin oración y otras sentí la necesidad de incluir más plegarias. Hubo momentos en los que sentí la necesidad de incluir pétalos de Rosas en el altar alrededor del velón. Y otros en los que puse tres velones juntos, porque así lo sentía. La estructura ordenada del ritual no es lo importante. Lo importante es guiarte por el corazón.
Conforme pasan los años y vas practicando el homenaje ancestral, te das cuenta que el ritual puedes variarlo según lo presientas. Algunas brujas latinas añaden ofrendas de comida a sus ancestros como pueden ser cuencos de maíz, pan tostado o café. También he probado a hacer esto, pero sabiendo que lo importante es tu sentimiento fraternal.
Si vas a recordar a un ancestro recién fallecido y quieres tributarle, necesitas pensar en él, desearle lo mejor en el más allá y alentarlo a que eleve su vibración. Cuando mi padre murió y empecé a sentir su presencia en casa, comencé a hablar con él mentalmente para explicarle su situación. De alguna manera “se había perdido” y necesitaba centrar su espíritu. Para ayudarle rezaba por él cada noche antes de dormir. En poco tiempo noté que se calmó y su espíritu pudo encontrar la paz.
Cuando los difuntos han logrado estabilizarse en el otro lado, ciertamente pueden ayudarnos. Algunos son tan poderosos que pueden cambiar el estado subatómico de la materia, hacerse visibles y hasta mover cosas físicas. Por esta razón es común rezarles y pedirles ayuda para que intervengan en nuestros asuntos y propicien nuestra suerte.
Se sabe que cuando un difunto familiar ha trascendido y ha logrado centrarse en el otro lado, puede intervenir en nuestra vida para ayudarnos. Por eso millones de personas en el mundo, rezan cada día a los ancestros pidiéndoles ayuda y protección. Pero si el difunto acaba de morir, se recomienza rezar por él para que pueda encontrar la paz. Se considera imprudente pedirle ayuda a un difunto recién fallecido, porque necesita tiempo para centrarse en su nuevo estado. Si tus difuntos acaban de fallecer, lo más acertado será rezar por ellos y ayudarles, en vez de pedirles auxilio de inmediato. Por lo tanto, honrar a los ancestros y guiarles por el camino será lo primero que tendrás que hacer.
Sabio y Bendito seas
El Brujo Shiva


