53. CÓMO LIMPIAR TUS PIEDRAS Y CRISTALES
La Purificación de la Energía
Aprender a limpiar las piedras y los cristales es necesario para trabajar bien con ellas. La purificación consiste en liberar su materia de cualquier vibración negativa que pueda haber recogido, y devolverle su estado original de pureza.
Aunque no te lo creas, las piedras son capaces de recoger y almacenar todo tipo de energías. Pueden almacenar malestar emocional, pensamientos negativos, hechos traumáticos, recuerdos de vidas pasadas, experiencias dolorosas, miedos, odios, enfermedades, y hasta impregnaciones espirituales tóxicas.
La energía que recogen las piedras es informaciónque queda impregnada en la estructura molecular de la piedra. La información suele quedarse en ellas hasta que alguien es capaz de detectarla y purificarla. A menudo esta información resulta interesante, pero si percibes que su registro es negativo, necesitas purificarla.
Si tu primer encuentro con las piedras lo vas a hacer a través de minerales comprados, te recomiendo purificarlos antes de usarlos. Los minerales recorren un largo camino desde que salen de la Tierra hasta que llegan a nosotros. Muchas piedras son importadas de otros países y viajan en barco antes de llegar a las tiendas. En su manufacturación pasan por muchas manos, y ellas -como grandes absorbentes que son- pueden recoger negatividad.
Llevar encima una piedra “sucia” es más perjudicial que sanador. Puede provocar malestar y enfermedad porque la energía negativa que hay en ella, pasa a ti cuando te la pones. Por esta razón debes purificarlas antes de usarlas. La purificación de la piedra te da la garantía de que está limpia y lista para ti. Para hacerlo puedes escoger los métodos que te muestro a continuación.
· Agua y Sal. La técnica más conocida y usada para purificar una piedra, consiste en dejarla a remojo en una disolución de agua con sal durante toda la noche. Y después enjuagarla y sacarla al Sol o a o la Luna para recargarla de energía. Esta técnica es efectiva para la mayoría de Cuarzos y piedras semipreciosas, así como para los colgantes y dijes. Sin embargo no es aplicable para todos los minerales, ya que algunos no soportan la presencia del agua como la Selenita, la Rosa del Desierto o la Sal del Himalaya. La razón es que estos minerales están formados por elementos químicos que se desintegran en contacto con el agua, y al lavarlos se dañan. En estos casos es necesario conocer otros métodos purificantes que descarguen la piedra sin dañar su estructura molecular.
· Plato de Arena de Playa. La arena de playa es una buena aliada para purificar las piedras que no se pueden mojar. Si eres de los que usas minerales a diario, tal vez prefieras tener un sistema permanente de limpieza. Para esto puedes acudir a la playa, pedir permiso al Espíritu y recoger la arena. Una vez en casa, ponla en un recipiente y coloca encima las piedras que necesites limpiar. Déjalas ahí durante varios días, hasta que sientas que ya están limpias. Este sistema es magnífico para descargarlas, pues la arena tiene la conexión con el mar y es perfecta para depurar la negatividad que puedan llevar. Los amuletos, colgantes, pendientes y pulseras que contienen minerales, también pueden limpiarse de esta forma.
· Enterradas en Sal Marina. Si no tienes arena, puedes usar sal gorda y proceder de la misma forma. Pon tus piedras y joyas sobre la sal y cúbrelas con más sal hasta taparlas. Déjalas así durante una semana y luego vuelve a por ellas. Quítales el resto de sal y lávalas con agua y jabón para que estén limpias. Comprueba cómo están al tacto y siente si están perfectas. Te diré, que este método es el que más uso para mantener mis piedras limpias. Como uso muchísimo los cristales en mis trabajos, a veces se saturan y necesitan una buena descarga. Este sistema es magnífico para liberarnos y devolverles su pureza original.
· Humo de Incienso. Pasar las piedras por el humo del incienso es otra técnica efectiva de liberación. Procede de la enseñanza chamánica y funciona para casos generales. Para hacerlo toma un carboncillo instantáneo y enciéndelo. Ponlo en un recipiente de barro y cuando esté al rojo vivo, añade una cucharadita de incienso en grano. Si puedes encontrar Mirra, Estoraque, Copal o Sándalo utilízalos. Las resinas procedentes de los árboles son grandes purificantes energéticos. Cuando el humo comience a salir, coloca la piedra que quieras limpiar sobre el humo. Déjala que se impregne de su aroma durante unos minutos. Mientras lo haces, siente que el humo recoge toda la negatividad de la piedra como si fuera una antena. Cuando sientas que la piedra ya está limpia, continúa limpiando otras piedras y deja que el carbón se consuma totalmente. Una vez consumido y frío, ventila la habitación y desecha los restos de ceniza arrojándolos a la tierra, al mar o un río.
· Infusión de Plantas: lavar las piedras con infusiones frías es otra técnica efectiva para las piedras que se pueden mojar. Para hacerlo escoge tres hierbas purificantes. El Romero, la Lavanda, el Eucalipto, la Salvia, la Ruda, la Albahaca y el Tomillo son purificantes. Haz una infusión con ellas. A continuación deja que el agua se enfríe y coloca dentro las piedras que quieres limpiar. Si lo necesitas añade más agua clara para que las piedras estén cubiertas. Déjalas a remojo durante toda la noche y al día siguiente sácalas y acláralas bien. Lávalas con agua y jabón para dejarlas perfectas y déjalas secar al Sol unas horas. Cuando sientas que las piedras están listas, recupéralas y utilízalas (o consérvalas en tu hogar). Usar las hierbas para limpiar las piedras funciona perfectamente. Ten en cuenta que nunca has de usar el agua caliente porque el calor podría destruir la estructura de la piedra. Para este sistema debes usar siempre la infusión en frío. Si vives en el campo, puedes recoger tú mismo las hierbas y usarlas en tus limpiezas energéticas.
· Agua de Lluvia. Poner las piedras en el exterior y dejar que se mojen por el agua de lluvia, también es una técnica efectiva. Obviamente esta técnica sólo has de usarla con las piedras que se pueden mojar. Cuando siento que mis piedras están sucias y se avecina una tormenta, saco las piedras al exterior para que se limpien de la negatividad. Luego, cuando pasa la tormenta y las recojo, percibo que efectivamente están limpias y listas para usar. Esta técnica también la uso para limpiar la joyería mágica, así como amuletos y talismanes. Si vives en un piso y no tienes terraza para hacerlo, siempre puedes ponerlas en la repisa de una ventana donde el agua les llegue. Exponer de nuevo las piedras a los elementos naturales los refresca. Los alinea de nuevo con la fuente original del planeta y les devuelve la alegría.
· Enterramiento. Otra forma efectiva de limpiar las piedras sin dañarlas, consiste en enterrarlas al pié de un árbol sabio y dejarlas ahí, hasta que lo consideres necesario. Si entierras tu Cuarzo favorito y lo dejas descansar durante un mes (o más), estarás reconectándolo con la energía de la Madre Tierra. Normalmente los minerales enterrados -y desenterrados al cabo de un tiempo-, quedan perfectamente limpios y descargados. Después de desenterrarlos hay que ponerlo unos días al Sol y a la Luna para que recojan las energías cósmicas del Universo. Esta técnica se puede usar cuando sientes que tu piedra está muy saturada de negatividad, y necesita reconectarse con la fuente original.
· Conectarlas sobre Drusas de Cuarzo o Amatista. Las drusas de Cuarzo son aglomeraciones de puntas de cuarzo, unidas en una misma base (la matriz). Representan una comunidad de luz avanzadaque comparten un mismo suelo y una misma verdad. Estas “Joyas de la Tierra” son perfectas generadoras de energía positiva y tienen la capacidad de limpiar a otras piedras. Si tienes una drusa de Cuarzo, puedes poner la piedras que necesitas limpiar sobre ella y dejarla actuar. El tiempo de la limpieza variará dependiendo de lo sucia que esté la piedra. Como norma general puedes dejar tus piedras y colgantes sobre la drusa durante una semana. Así te asegurarás de que tu piedra está perfecta para ti. Este sistema también lo puedes aplicar con drusas de Amatista, ya que la Amatista tiene la capacidad de limpiar y transformar una energía inferior, sustituyéndola por otra superior. En el mercado puedes encontrar drusas de Cuarzo y Amatista de todo tipo. Aunque suelen ser caras, te recomiendo hacerte con una para aprovechar su poder. Cuando descubres los usos que tienen estas joyas, te das cuenta de que su energía es inagotable y sus beneficios son asombrosos. Las drusas también puedes usarlas para limpiar y recargar tus productos mágicos, así como pendientes, pulseras y anillos.
· Rezar sobre ellas. La oración es un instrumente magnífico para purificar las piedras y dejarlas limpias. Entra dentro de los sistemas espirituales de alto nivel, y cuando se practica con amor y devoción, funciona de maravilla. Para hacerlo toma tu piedra, colócala entre tus manos y relájate. Eleva tu vibración de amor y confianza, hacia la tierra. A continuación recita una plegaria invocando la asistencia del Espíritu pidiéndole que purifique la piedra de cualquier energía negativa. Una plegaria sencilla funciona perfectamente. Si no sabes qué decir puedes empezar diciendo:
Oh Gran Espíritu que otorgas la Vida
Que alimentas nuestro mundo y el mundo invisible
Purifica esta piedra con tu Poder Creador
Purifica su estructura con tu Amor Sanador
Que sea liberada de toda la discordia
Para que se convierta en un cáliz lleno de tu don
Sin daño alguno y por el Bien común
Que así sea
Visualiza que una fuente de luz ilumina la piedra y la descarga devolviéndole su estado original de pureza. Cuando sientas que la piedra está purificada y cargada de luz, da por terminado el ejercicio diciendo:
Gracias oh Gran Espíritu
Porque estás aquí
Junto a mí
· Enviarles tu Amor. De la misma forma que las piedras son capaces de frenar la negatividad y recogerla en su materia, también son capaces de detectar el amor y recogerlo. Si un día percibes que tus piedras están saturadas de negatividad, empieza a enviarles tu amor sanador. Tómalas entre las manos, relájate y empieza a generar sentimientos de amor y gratitud. Piensa en momentos de felicidad, alegría, paz, serenidad y belleza. Cuando te sientas lleno de amor, proyecta este sentimiento hacia la piedra. Siente que ella te escucha y percibe tu mensaje. Para facilitarte la proyección, pronuncia unas palabras sencillas que resuman la energía que estás enviando. Por ejemplo.
Te Amo
Te Bendigo
Te doy las Gracias por estar junto a mí
Benditas seas en el Nombre de la Tierra
Bendita seas en el Nombre del Espíritu
Que la Luz de Universo esté junto a ti
Que así sea
Expresar tu amor con palabras envía tu energía a las piedras. Ellas, como grandes absorbente que son, tienen la capacidad de recoger tu energía e integrarla en su materia. Hacer esto de vez en cuando, hace que tus piedras sientan tu presencia y energía divina. Por raro que te parezca las piedras sienten tu energía amorosa. La vibración que generas y proyectas las consuela, las limpia, las purifica, y las renueva energéticamente, haciendo que vuelvan a brillar como al principio.
Nota: algunas brujas que usan mucho las piedras, establecen métodos mensuales de limpieza y carga para que sus piedras estén siempre perfectas. Para hacerlo siguen los ciclos de la Luna. En Luna Nueva purifican las piedras con alguna de estas técnicas. Y en Luna Llena las cargan de energía. Este sistema les permite limpiar y cargar sus piedras perfectamente. Si te gusta este método siempre puedes probarlo y ver cómo te afecta.
· Miel de Abejas. A lo largo de los años he probado docenas de técnicas para limpiar las piedras. Si lo has intentado todo y no hay forma de purificarla (y no quieres deshacerte de ella), prueba a untar tu piedra con miel de abejas. Unta la miel sabiendo que ella recogerá cualquier negatividad adherida a la piedra. Ahora déjala sobre un plato en un lugar seguro y olvídate de ella. Cuando haya pasado un mes, vuelve a por ella y lávala con agua tibia. Quítale el resto de miel. Lávala con agua y jabón para sacarle brillo. Déjala secar y observa. Vuelve a tocarla. Si percibes que está limpia perfecto. Si no lo está, plantéate si quieres conservarla o devolverla a la Naturaleza.
· Métodos personales: Existen muchos métodos para limpiar y cargar las piedras. El secreto está en darse cuenta de la energía que proyectamos sobre ellas. Tengo una amiga que limpia sus piedras simplemente mirándolas. Cuando lo hace, entra en un estado de relajación y amor profundo. Se conecta al Espíritu de la Naturaleza y proyecta la energía del núcleo hacia la piedra. No reza ni pronuncia ninguna palabra. Simplemente concentra su energía positiva y luego la proyecta hacia la piedra. Como a lo largo de los años ha desarrollado su psiquismo de forma profunda, su sistema de trabajo lo hace desde su interior. Comprende que su energía personal puede enviarla a la piedra para que ésta la recoja y se equilibre. Si quieres intentar esto, sólo necesitas aprender a concentrar tus emociones y proyectarlas a la piedra. Cuando descubres que tus emociones generan energía, empiezas a ver el mundo mágico con otros ojos, y utilizas este sistema para provocar transformaciones. La magia es eso precisamente: aprender a tomar consciencia de tu energía y a concentrarla para lograr tus objetivos.
Desde la Experiencia: Trabajando con las piedras me he dado cuenta de que algunos minerales necesitan más tiempo para estar totalmente limpios. Dependiendo de la carga que hayan recibido y de lo saturados que estén, tal vez necesiten meses para poder descargarse. La Malaquita, el Hematites, el Ámbar, el Azufre, la Turquesa y otras piedras de gran poder “absorbente”, tardan más en liberarse. Debido a la capacidad limpiadora que tienen, estas piedras necesitan más tiempo para ponerse a punto. Por lo tanto sé paciente si percibes que una piedra necesita más tiempo para restaurar su estado energético.
¿CÓMO SABER SI TU PIEDRA ESTÁ LIMPIA?
Aprende a detectar las energías sutiles
Si tienes dudas sobre la pureza de tus piedras, presta atención a la sensación que sientes cuando las tocas. Si hace años compraste tu piedra zodiacal y has decidido recuperarla del cajón del olvido, observa qué sensaciones tienes al tocarla. Es posible que la piedra esté limpia o puede que no. Si sientes que está “sucia” (más allá de su limpieza física), es la señal de que necesita una limpieza.
Otra forma de saber que tu piedra está contaminada consiste en observarla. Si al mirarla ves que tu piedra perdió su brillo, se siente pegajosa, pesada y “sin vida” necesitas limpiarla. Las piedras limpias ofrecen siempre una sensación de frescura, positividad y energía. Emanan buenas vibraciones y cuando las tocas sientes su alegría.
Cuando toco un Cuarzo por primera vez, sé si está limpio o no a través del tacto. Si al tocarlo lo siento fresco, está limpio. En cambio, si percibo una sensación pegajosa en las manos (como si la piedra llevara polvo), entonces sé que esa piedra está contaminada. Aunque ahora mismo no te sientas capaz de percibir el estado energético de las piedras, con el tiempo y el desarrollo de tus sentidos, tú también acabarás percibiéndolo. Para esto necesitas “escuchar” lo que dice tu cuerpo, y las sensaciones que te transmite al primer contacto. Nuestro cerebro es capaz de percibir las energías negativas y enviarnos un mensaje de “incomodidad” cuando detecta algo tóxico. El punto de sensibilidad puede se tu mejor consejero. Por lo tanto no te sorprendas si algunas piedras te causan rechazo y otras te hacen sentir de maravilla.
La sensibilidad puede ser tu mejor aliada mágica. Algunas personas muy sensibles, cuentan que cuando se han puesto piedras pertenecientes a otras personas, se han sentido terriblemente mal y han decidido quitárselas. Esto ocurre porque la piedra ya lleva una impregnación energética y su materia está contaminada. Por esta razón, te recomiendo no aceptar piedras regalo que pertenezcan a otras personas. Ni si quiera de familiares o amigos.
Si llevaste un Lapislázuli y te dio mucha suerte, para ti será especial. Pero si se lo regalas a tu hija pensando que le irá bien, tal vez le vaya mal. ¿Por qué ocurre esto? Ocurre porque ese Lapislázuli ya es tuyo, y está cargado con tu energía. Antes de regalárselo a alguien, debes purificarlo muy bien, para que no quede ningún registro energético adherido a su materia. Puede que pienses: “si se lo regalo con amor, debería irle bien”. Pero no te confundas. Si tu Lapislázuli te fue bien, piensa que ya lleva tu marca, y puede que tu hija vibre en otra frecuencia.
Las piedras que nos van bien a nosotros, recogen toda la negatividad sin dañarnos a nosotros mismos. En cambio, cuando las pasamos a otras personas, ésa negatividad que estaba guardada, sale de nuevo a flote y perjudica a la otra persona. En este sentido la piedra funciona como un almacén positivo para ti, pero en cuanto pasa de mano y reconoce a otro dueño, el cajón de basura se abre y afecta a la persona. De modo que si aceptas un regalo mineral o pretendes regalárselo a alguien, límpialo muy bien, o dile a la persona que lo purifique con los métodos que prefiera.
Desde la Experiencia: hace años una amiga me regaló un collar de Malaquitas. El collar se lo regaló a ella una bruja experta en limpiar magia negra. Lo usaba para protegerse de la negatividad y para frenar los ataques psíquicos. Efectivamente la Malaquita es una piedra estupenda para protegerse, de modo que el collar se lo preparó la bruja a mi amiga para que le fuera bien. Y ciertamente le fue genial. Cuando lo me lo regaló a mí, lo tomé y enseguida me lo puse para disfrutarlo. Enseguida empecé a sentirme mal. Empecé a tener la sensación de que el collar pesaba demasiado. Conforme lo fui tocando sentí que ese collar no brillaba y directamente me lo quité. Analizando la situación, me di cuenta de que el collar “traía algo” y no era bueno, precisamente. Para limpiarlo lo sometí a las mismas técnicas purificantes que te he mostrado aquí. Sin embargo, por más que lo purifiqué, no quedaba totalmente limpio. Cada vez que me lo ponía, sentía que me estaba poniendo “ropa sucia”. De modo que lo guardé en un cajón en casa. Dudoso sobre qué hacer con el collar, decidí enterrarlo en el mar para que nadie lo encontrara y pudiera purificarse. Esto me enseñó, que veces es mejor liberarse de objetos tóxicos, que conservarlos por afectos o apegos sentimentales. Si percibes que tu piedra está sucia, límpiala. Y si no queda limpia, deshazte de ella. Es lo más sano.
Sabio y Bendito Seas
El Brujo Shiva


